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Lino, bouclé, terciopelo: qué tela tienes y cómo se protege

Antes de cotizar, lo primero que hacemos es mirar la tela. Aquí te contamos qué vemos y qué significa para tu sala.

Cómo saberlo rápido

Busca la etiqueta debajo de un cojín o en la base del mueble: suele decir la composición (por ejemplo, «100 % poliéster» o «55 % lino, 45 % algodón») y a veces el código de limpieza. Si no hay etiqueta, el tacto ayuda: el lino se siente fresco y con textura irregular; el bouclé tiene rizos y relieve; el terciopelo es suave y cambia de tono al pasar la mano; la microfibra es lisa y un poco «afelpada».

Lino y mezclas de lino

Absorbe rápido y marca con facilidad, así que es de las telas que más agradecen la protección: los líquidos se quedan arriba y ganas tiempo para secarlos. Se lava bien con inyección-succión; el secado es de los más largos, así que ventila. Es una sala para proteger desde el primer día.

Bouclé

Los rizos guardan polvo, migajas y pelo, y por eso se ve sucio antes que otras telas. La protección hace que la suciedad se pegue menos y que la aspiradora la saque mejor. Se lava sin problema; lo importante es no tallar los rizos. La aplicación de la protección en bouclé se hace con especial cuidado en las caras donde apoyas los brazos.

Terciopelo

El terciopelo de poliéster (el más común en salas nuevas) se lava y se protege muy bien; el de algodón o seda necesita más cuidado y a veces no conviene protegerlo. En terciopelo el efecto visible de las gotas es menor, pero la protección sí evita que el líquido entre en la fibra. Después del lavado, cepilla a favor del pelo para que recupere el tono.

Chenille y jacquard

Son telas gruesas y con relieve. Aguantan bien el lavado y la protección, y como el relieve atrapa suciedad, la protección se nota en el día a día: la sala se mantiene limpia más tiempo entre lavados.

Microfibra

Es la tela más fácil de mantener. Se lava muy bien y muchos derrames salen con un trapo. La protección ayuda sobre todo con grasa y manchas de comida, y con el pelo de mascotas.

Piel, vinipiel y telas plastificadas

Aquí la protección textil no se aplica: el producto necesita una fibra donde agarrarse, y estas superficies están selladas. La piel se limpia e hidrata con productos específicos; la vinipiel se limpia. Lo mismo pasa con telas que traen un recubrimiento sellado de fábrica: lo revisamos antes y, si no conviene, te lo decimos.

Colchones

Los lavamos (aspirado, desmanchado, desinfección y olores), pero no los protegemos. La protección está pensada para telas de tapicería que se limpian por la superficie.

¿No sabes qué tela tienes? Mándanos una foto de cerca y otra de la sala completa. Te decimos qué le conviene y te cotizamos por escrito.

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